Para quién es este artículo: papás, mamás y tutores de deportistas.
¿Prefieres escuchar esta clase? Aquí te dejo el audio completo.🙌
Si eres papá o mamá de un deportista, quiero que sepas un gran secreto: tu voz es la guía con la que tu hija o hijo interpreta lo que vive en la pista.
Cuando tomas conciencia de esto, todo cambia, porque comprendes la enorme influencia que tienes en la forma en que enfrenta los triunfos, las derrotas, la frustración y los entrenamientos.
Porque dicen que las palabras tienen el poder de crear universos en la mente de un niño o una niña, ya que el significado que le das a un concepto, a una palabra o a una idea, en su referencia inicial para interpretar la realidad. Y aunque con el tiempo esa interpretación se ajusta según su experiencia y entorno, el punto de partida lo marcas tú.
El impacto de tu voz en su mentalidad deportiva
¿Y por qué te cuento todo esto?….pues bien, porque creo que con tu apoyo, mi trabajo como coach deportivo será mucho más efectivo, ya que cuando un niño o una niña comienza a competir a corta edad, como ocurre en el patinaje artístico, la influencia de sus padres es importante.
A simple vista, un niño o una niña que compite, muestra una gran madurez técnica, pero internamente siguen siendo niños y adolescentes que intentan comprender su realidad. Construyen constantemente interpretaciones de su mundo para poder actuar en él y seguir creciendo.
Por lo mismo, creo y defiendo a nivel personal, que cuando experimentan problemas en la competencia, más que problemas psicológicos, muchos deportistas enfrentan desafíos filosóficos. Es decir, no se trata de defectos en su mente, sino de dificultades, por la propia edad, para organizar y dar sentido a lo que perciben de la realidad. Ya que aquí entran en juego los paradigmas, creencias y valores que van aprendiendo en su entorno.
Al llegar a este punto, podrás o no estar de acuerdo conmigo, porque es una manera muy personal de entender el deporte, sobre todo, porque a mí me pasó como deportista…pero esto te lo contaré en otra clase…
Volviendo al punto que nos interesa, te he hablado de toooodo esto para que seas consciente de que tu voz influye en la forma en que tu hijo o hija entiende los entrenamientos, la presión, la evaluación, la derrota y la frustración.
A partir de tu voz, le ayudas a entender el mundo…a partir de tu voz, establece en lo que cree o no sobre lo que vive…a partir de tu voz, podrá evaluar si es correcto o no hacer o sentir tal o cual cosa.
Clases de mentalidad deportiva para papás y mamás
Accede a todas las clases que he diseñado para que tu hijo/a, junto a ti, logre sus metas deportivas uniéndote a la Sección para Miembrosde Consciencia Deportiva, un espacio creado para complementar su entrenamiento técnico y físico en la pista.
El primer paso: Reflexionar sobre el significado de la competencia
Si me has seguido escuchando hasta aquí, seguramente estás comprometida o comprometido con el desarrollo deportivo de tu hija o hijo…y por lo mismo, te animo a que des un primer paso en la construcción de su mentalidad deportiva que le permita:
✅ Resolver problemas en la pista
✅ Alcanzar sus metas
✅ Afrontar situaciones de presión, como las competencias
Para empezar, te invito a reflexionar sobre el significado que le has transmitido acerca de la competencia.
✨ ¿Qué le has dicho sobre qué es competir y para qué sirve?
✨ ¿Qué le han dicho otras personas influyentes en su vida (hermanos, tíos, abuelos, entrenadores)?
✨ ¿Sus creencias sobre la competencia lo motivan o lo limitan?
Si respondes a estas preguntas, seguramente, te darás cuenta de que existen muchas definiciones de competencia. Cada una de ellas son correctas, aún cuando estés de acuerdo o no. Lo importante, es que ser consciente de todos estos puntos de vista te permita actualizar y aclarar lo qué significa competir.
A través de este ejercicio lograrás poner sobre la mesa todas estas perspectivas y extraer lo mejor de cada una de ellas y así podrás definir qué quieres que represente la competencia para tu hijo o hija y así transmitirles un significado constructivo.
Cuestionar constantemente qué es la competencia y para qué sirve te permitirá abrir un diálogo honesto con tu hijo o hija y así podrás:
✅ Reforzar las virtudes positivas del espíritu competitivo.
✅ Identificar y frenar las creencias que podrían afectarlo/a negativamente.
Un desafío para ti
Si aceptas mi invitación y sigues escuchando las clases para papás y mamás de deportistas que tengo preparadas para tu en la Sección para Miembros, creo que tu hija o tu hijo logrará, con mayor facilidad, construir una mentalidad deportiva que le permita sentir que la competencia es un lugar seguro en el que puede aprender, desafiarse, ganar habilidades y lograr cosas, aprender cosas que quizás en otro entorno como es el colegio con su grupo de amigos no va a conseguir aprender.
Porque la competencia no se trata solo de ganar. Se trata de crecer.
Espero que este artículo te haya gustado y te sirva para comenzar a entrenar, más allá de la técnica. Y si has llegado hasta aquí, y quieres unirte a la Sección para Miembro, te dejo el enlace para que conozcas con más detalle todo lo que he creado para ti: ENTRAR
Y otro tema muy importante: este contenido está desarrollado con la intención de educar, ofrecer herramientas y crear consciencia sobre un tema especial, no tiene la intención de sustituir el trabajo con un/a especialista de la salud mental.
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No hay nada mal en ti, simplemente debes entrenar tu mentalidad.
Ningún patinador o patinadora entra a una competencia con la intención de hacerlo mal. Estoy segura de que coincidirás conmigo en que quienes deciden competir lo hacen con el deseo de dar lo mejor de sí mismos: buscan ejecutar una rutina limpia, disfrutar el momento y obtener buenos resultados. No existe alguien que diga: «Voy a patinar mal a propósito y a destruir todo lo que he construido hasta ahora». Sin embargo, cuando algo no sale como esperabas, surgen dudas, preguntas y, en muchos casos, frustración. Por el contrario, cuando las cosas salen bien, aparece la alegría, el orgullo y la sensación de haber hecho un buen trabajo.
Pero, ¿qué pasa cuando los resultados no son los que esperabas? Es natural que surjan preguntas como: ¿Soy lo suficientemente bueno o buena para esto? ¿Sirvo para competir? Además, desde el exterior, también podrías recibir preguntas que no siempre sabes responder, porque ni tú mismo tienes claridad sobre lo que ocurrió. ¿Fueron los nervios? ¿La desconcentración? ¿La presión? ¿Las expectativas? ¿La falta de preparación?
Esas dudas crean un espacio de confusión que puede ser difícil de gestionar, sobre todo cuando lo único que deseas después de una competencia es tranquilidad y apoyo de quienes te rodean. Muchas veces, tras un mal resultado, se nos dice que debemos aprender a manejar los nervios, mejorar la concentración y trabajar en la gestión emocional. Y, aunque es cierto que estos aspectos son importantes, antes de enfocarnos en ellos, quiero que reflexionemos sobre algo más fundamental: el significado que le das a la competencia.
La forma en que piensas sobre la competencia influye directamente en cómo la vives. Si competir te genera nervios, inseguridad o estrés, esto no es producto de un «capricho» o una «debilidad», sino de la interpretación que haces de la situación. Quiero que hoy te hagas esta pregunta: ¿Qué significa para ti la competencia?
Reflexiona sobre tu relación con la competencia
Tal vez empezaste a patinar desde muy pequeño o pequeña y, con el tiempo, entrenadores y adultos a tu alrededor vieron que tenías habilidades para competir. Quizás, al principio, la competencia era simplemente algo divertido, sin expectativas ni presión, pero con los años comenzaste a percibirla de otra manera. Puede que ahora la sientas más desafiante o incluso más demandante.
Entonces, quiero que te hagas las siguientes preguntas:
¿Competir es algo que realmente deseas vivir o es algo a lo que te enfrentas sin haberlo cuestionado?
¿Compites porque todas tus compañeras lo hacen y no quieres quedar fuera?
¿Competirías si no existieran las redes sociales?
Entrena conmigo tu mentalidad deportiva
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Es importante que encuentres tu propio significado de competencia. Lo que significa para ti influye en cómo la experimentas y en cómo manejas los momentos de presión. Además, tu percepción cambiará con el tiempo: lo que pensabas sobre la competencia a los cinco o siete años no es lo mismo que podrías pensar ahora, a los 12, 15 o 20 años.
Por eso, es clave que definas tu propio concepto de competencia y que te asegures de que esté alineado con lo que deseas conseguir. De este modo, podrás vivirla con mayor seguridad, confianza y autonomía.
Comienza el entrenamiento: ejercicio de reflexión
Para comenzar este proceso de autoconocimiento, quiero que respondas esta pregunta: ¿Cómo le explicarías a un niño o niña de cinco años qué es una competencia?
Imagínate que un pequeño se te acerca y te pregunta: «¿Qué significa competir?». Escribe una explicación sencilla en al menos cinco líneas. Define qué es la competencia, para qué sirve y cómo se vive.
Luego, lee tu respuesta y analiza: ¿Te gusta lo que escribiste? ¿Se alinea con lo que realmente sientes sobre la competencia? ¿Te motiva o te genera presión?
Este es solo el primer paso en un proceso de reflexión que te ayudará a convertir la competencia en un espacio seguro y motivador. Si deseas compartir tus respuestas o tienes dudas, puedes encontrarme en mis redes sociales y formar parte de la comunidad en nuestra sección para miembros. Trabajaremos juntos en fortalecer tu mentalidad deportiva para que puedas vivir cada competencia con confianza y disfrute.
Espero que este artículo te haya gustado y te sirva para comenzar a entrenar, más allá de la técnica. Y si has llegado hasta aquí, y quieres unirte a la Sección para Miembro, te dejo el enlace para que conozcas con más detalle todo lo que he creado para ti: ENTRAR
Y otro tema muy importante: este contenido está desarrollado con la intención de educar, ofrecer herramientas y crear consciencia sobre un tema especial, no tiene la intención de sustituir el trabajo con un/a especialista de la salud mental.
Es fundamental establecer un concepto sólido de lo que significa competir, que te permita afrontar la experiencia con autonomía y claridad.
A través de este artículo te animo a reflexionar sobre su propia percepción de la competencia, cuestionando cómo la vives y la quieres vivir para que logres tus metas y objetivos de manera libre y autónoma. A través de ejercicios y una autoevaluación, se busca convertir la competencia en un espacio seguro y enriquecedor que refleje el esfuerzo y el trabajo previo de cada deportista.
¿Has sentido que TODO te sale mal?
Desde hace años, durante mi trabajo acompañando a deportistas, he conocido casos de patinadores y patinadoras con un gran nivel técnico, pero su mente les juega una mala pasada, ya cuando «fallan» un elemento o los ven «fallar» durante un entrenamiento sienten que TODO ha sido igual….cuando realmente, el fallo solamente representa un 20, 30 o 40 por ciento de su entrenamiento. Y esto también ocurre en competencia, ya que no son pocos (los o las que sienten), que solo si se suben podio, son dignos de sentir orgullo y la satisfacción.
Pero ¿por qué sucede esto? A menudo, la obsesión con la idea de hacer TODO PERFECTO como señal de «patinar bien» de manera utópica…les lleva desvalorar su avance, porque los altos estándares que utilizan para evaluar su rendimiento exigen resultados rápidos y no se adaptan a su realidad ni a su madurez deportiva.
Y es aquí donde surge una paradoja: ¿La búsqueda constante de “hacerlo perfecto”, sin errores, puede convertirse en un obstáculo en el camino hacia tus metas?
La trampa de la perfección
La perfección suele ser una idea fija, construida en nuestra mente a partir de expectativas propias o ajenas sobre lo que “debemos” hacer o «cómo deberían» ser las cosas.
Ahora bien, la palabra «PERFECTO» es parte de nuestro vocabulario para expresar que algo es correcto o donde la precisión es de un 100% y no se perciben errores. Sin embargo, en la pista nada es inmediato, el avance es progresivo y la precisión requiere de tiempo…pero no todas ni todos están dispuesta a aceptarlo.
La búsqueda de la perfección choca con la realidad y eso genera frustración…una emoción natural, pero que impide que aprecies tu avance en general, es como cuando un árbol, te impide ver el bosque completo.
Este error de percepción confunde y te hace creer que en general, todo está mal. Evaluamos nuestro rendimiento como TODO o NADA.
Entonces, ¿cómo evitar que la Perfección bloquee nuestro avance?
Un primer (gran paso) es identificar si la Perfección nos está dañando o no y para eso, te dejo algunas señales que te pueden guiar:
Señales de que la perfección está presente en tu entrenamiento
La obsesión por la perfección en la pista puede afectar tu rendimiento y tu bienestar general. A continuación, te presentó algunas de las señales más comunes:
Autocrítica excesiva: te auto evalúas de manera extremadamente dura, enfocándote en errores mínimos y restando importancia a los logros obtenidos.
2.Entrenamiento a pesar de lesiones o fatiga: continuar ejercitándose ignorando el dolor, las molestias o lesiones existentes, lo que puede agravar el daño físico.
3. Sentir culpa cuando faltas a un entrenamiento: sentimientos intensos de malestar emocional cuando no asistes a un entrenamiento, pensando de que si dejas de entrenar, perderás oportunidades o bajará tu rendimiento.
4. Procrastinación extrema: retrasas o evitas tareas por temor a no realizarlas perfectamente, lo que puede interferir en tu progreso.
5. Te enfocas en detalles triviales: sientes una preocupación desmedida por aspectos mínimos, perdiendo de vista el panorama general del entrenamiento o la competencia.
6. Incapacidad para disfrutar de tus logros: y esto tiene que ver en que, aun cuando hayas logrado avanzar en comparación a competencias anteriores o logras metas importantes, mantienes la creencia de «siempre se puede hacer mejor», lo que impide tu satisfacción personal.
7. Relaciones interpersonales tensas: la obsesión por el rendimiento perfecto puede generar conflictos con tus entrenadores, compañeros y seres queridos, afectando gravemente tus relaciones.
8. Negación de la necesidad de descanso: el rechazo a cumplir con períodos de recuperación, luego de mucha carga de trabajo o lesiones, te puede llevar a un sobre entrenamiento y a una disminución en tu rendimiento.
9.Priorizar el entrenamiento sobre otras actividades: abandonas hobbies o simplemente no tienes otra cosa en la que pensar si no es el patinaje…al igual, puedes abandonar estudios o relaciones personales en favor de más tiempo de entrenamiento, indicando una falta de equilibrio en la vida.
10. Percepción distorsionada de la imagen corporal: quizás una de las más graves en mi opinión, y que tiene que ver con la insatisfacción constante con la apariencia física, incluso cuando alcanzas objetivos, lo que puede estar relacionado con trastornos alimenticios.
¿Te sientes identificado/a con alguna de estas señales?
Si tu respuesta es NO, fantástico. Mantienes tu nivel de autoexigencia equilibrada, pero no pierdas de vista las señales para poner atajo a cualquier desequilibrio.
Ahora, si te sientes representada o representado por alguna de estas señales… es natural ya que como deportistas siempre hemos escuchado que debemos buscar la «PERFECCIÓN». Sin embargo, cuando su búsqueda impide tu avance, tienes un problema que aceptar y a su vez, que resolver con determinación.
Primer paso para cambiar
Si te sientes representado/a por más de una de estas señales…te tengo que hacer una pregunta ¿quieres cambiar? Esto es muy importante, ya que por mucho que tu familia te lo diga o tu entrenadora intente ayudar, tú tienes el poder de generar la transformación.
Si tomas este camino, ganarás más confianza en ti mismo/a y aprovecharás aun más el tiempo en pista, permitiéndote aumentar tu rendimiento y acercarte a tus metas mucho más rápido. Por eso, creo que sí merece la pena intentarlo y yo te puedo ayudar a conseguirlo.
También es verdad que en este artículo no conseguirás un cambio inmediato, porque esto no funciona como un acto de magia, pero sí te puede ayudar a dar los pasos necesarios para lograrlo muy pronto.
Dicho esto, para empezar te invito te invito a integres un nuevos concepto en tu mentalidad deportiva: «Buscar la excelencia».
Transforma la perfección en excelencia
Quiero invitarte a que entiendas la «EXCELENCIA» como la acción constante de superar metas y salir de tu zona de confort para probar cosas nuevas que mejoren lo que ya tienes, pero para que eso suceda, primero debes valorar «lo que ya tienes» y eso implica apreciar tu proceso de crecimiento en la pista y va más allá de la propia competencia, haciéndonos sentir que cada día es una oportunidad más para avanzar y conectar con nuestros talentos.
Pero para que todo esto ocurra, necesitas quererlo.
Necesitas ayudarte ti misma y a ti mismo a entender que ese mundo “ideal” y “sin fallos” que puedes construir en tu mente, si bien te ayuda a fijar una meta… en la práctica, necesita que sigas un proceso para que se materialice, manteniendo una actitud activa y positiva hacia tus logros.
Esta manera de vivir tus entrenamientos, además de ayudarte a ganar autoestima y seguridad, te permitirá bajar la intensidad de la crítica interna y la idea que tienes de Perfección se transformará en una actitud constante de búsqueda de EXCELENCIA.
Pasarás de sentir que por un error, “todo” está perdido y “no sirves”, a observar el mismo error como un factor más que debes aprender a corregir para seguir avanzando y no te determinará como deportista ni persona.
En resumen
Mi invitación es que lleves tu mirada hacia la excelencia, hacia la acción de buscar tu propio desarrollo personal y deportivo, queriendo mejorar de manera continua y sostenida en el tiempo, adaptándote a los múltiples desafíos que aparecerán en el camino de una manera consciente, activa y respetuosa con tu cuerpo y tus emociones.
Este enfoque, quizás no se sienta en tu mente, tan “explosivo”, como la búsqueda de la perfección, que más bien, promete resultados rápidos e inmediatos. Sin embargo, sí te puedo asegurar, que te va a traer mayores satisfacciones a mediano y largo plazo.
La búsqueda de la excelencia te acompañará toda tu vida y te permitirá lograr grandes metas y superar un montón de desafíos de una manera sana y constructiva para ti.
Porque el patinaje se trata de volar bajito, pero también, de aprender habilidades que nos ayudarán a llegar lejos, incluso, fuera de la pista.
Espero que este artículo te haya gustado y te sirva para comenzar a entrenar, más allá de la técnica. Y si has llegado hasta aquí, dale ‘like’, compártelo en las redes e invita a más personas a descubrir este espacio de aprendizaje.
Y otro tema muy importante: este contenido está desarrollado con la intención de educar, ofrecer herramientas y crear consciencia sobre un tema especial, no tiene la intención de sustituir el trabajo con un/a especialista de la salud mental.